Current Issue
Tal vez es tiempo de dejar atrás falacias como la de “todo lo del pobre es robado” o “todo creyente es ignorante” o “todo intelectual es ateo”, y dejar de ver el mundo en blanco y negro, como si no tuviéramos toda la maravillosa gama de colores que pueden captar nuestros ojos. Tal vez es tiempo de renunciar a fanatismos y extremos que nos cierran la posibilidad de creer, construir, cuestionar, compartir, aprender, crecer, y nos dejan varados en una orilla para no explorar la inmensidad del mar. Porque a veces nos cuesta apropiarnos de las cosas, porque a veces no somos críticos sino criticones; por ejemplo, no es lo mismo sentir esta institución como mía, más allá de una entidad que me presta servicios y por la que pago, en cuyo caso nos duele un daño locativo como si fuera nuestra propia casa. Otro ejemplo podría ser: no es lo mismo pensar que esta es una revista más en el gran océano de las publicaciones académicas a que es nuestra revista, nuestro espacio, nuestra posibilidad de expresarnos y sacar a la luz eso tan propio y que construye la academia: creatividad, pedagogía, educación, intercambio, aprendizaje… (Fragmento del Grafografazo, Roger Reyes, 2026).
